El ministro de Hacienda, Fernando Herrero, presentó este lunes un plan fiscal bajo el nombre “Solidaridad Tributaria”, que propone pasar de un impuesto de ventas a uno de Valor Agregado, que grava todos los servicios y aumenta la tasa del 13 al 14% .
El proyecto presenta algunos cambios en relación con lo anunciado por el Ministro en diciembre, tras conversaciones con sectores productivos.
El objetivo del Gobierno de Laura Chinchilla es recaudar un 2,5% adicional del Producto Interno Bruto (PIB) , unos ¢500.000 millones.
Con este paso al IVA esperan recaudar 1,7% del Producto Interno Bruto. Además, las reformas al impuesto sobre la Renta debería generar 0,6% del PIB. También anunció dos ajustes a otros impuestos para el 0,2% restantes.
De esta forma se pretende reducir el déficit del Gobierno central, que fue de 5,3% del PIB en el 2010.
La propuesta para IVA
Herrero entregó la propuesta a las 2 p.m. de la tarde al presidente de la Asamblea Legislativa Luis Gerardo Villanueva y al presidente de la comisión de Hacendarios Guillermo Zúñiga.
La columna vertebral son las reformas a los impuestos de ventas y de renta, que representan dos terceras partes de los ingresos tributarios del Gobierno Central.
En ventas, se plantea pasar a un Impuesto de Valor Agregado (IVA), en el que se invierte el tratamiento de los servicios: en lugar de quedar excluidos, se les incluye y se señalan las excepciones. El plan de Herrero propone aumentar la tasa de 13% a 14%.
Según anunció Herrero, a instituciones académicas de baja matrícula y a las carreras acreditadas de las universidades pagarían un 10%.
En salud, quedarán exoneradas las medicinas.
En alquileres, establecerán un trato diferenciado para quienes tienen menos ingresos.
La propuesta para Renta
En renta, se pretende pasar a un impuesto de utilidades que grava las ganancias de capital, Fondos de Inversión y las entidades públicas.
Las cooperativas que estaban exoneradas deberán pagar el impuesto del 15% . Sin embargo, el impuesto a las utilidades se les exonerará a aquellas que distribuyen los excedentes entre sus agremiados.
El Gobierno propuso subir 10 puntos los impuestos a todos los vehículos , y además aumentar el impuesto al traspaso de bienes inmuebles, que pasa 1,5% a 3%.
Con estos dos impuestos nuevos espera recaudar el 0,2% del PIB para mantenerse en la meta del 2,5% del PIB.
El proyecto del Código de Normas y Procedimientos Tributarios quedó pendiente para un proyecto posterior.
Polémica moción
Los partidos de oposición, PAC, el PUSC, el PASE y el Frente Amplio, están presionando con una moción para que en lugar de que el proyecto pase a Comisión de Hacendarios vaya a una Comisión Especial. El Gobierno se opone.
El Movimiento Libertario, por su parte, ha manifestado en reiteradas ocasiones su oposición a aumentar la carga tributaria.
El diputado liberacionista Guillermo Zúñiga, que agitó el receso legislativo al anunciar que renunciará a su cargo en mayo porque no se le tomó en cuenta para la preparación de la propuesta fiscal, suavizó su posición.
Cuando recibió el proyecto, el diputado Zúñiga recordó que antes se oponía a subir al 15% en ventas, pero ahora dijo que “el 14 no es el 15” y resaltó que era un proyecto “de gran importancia nacional y mi compromiso es dedicar el mayor tiempo a su discusión para que avance bien”.
En medio de este panorama, el Gobierno presentó la Política de Sostenibilidad Fiscal la semana pasada , con la que pretende controlar el gasto público y de paso, lograr simpatía en la oposición.
La fracción opositora del PAC, que el Gobierno confía sea aliada en este tema, ha tomado prudente distancia.
Por el contrario, los hasta ahora aliados del Movimiento Libertario (ML), han reiterado que combatirán la creación de nuevos impuestos.
En medio de este panorama, el pulso subterráneo del Gobierno con el movimiento arista que encabeza el exministro Rodrigo Arias complica el panorama. Zúñiga, el principal francotirador oficialista contra la reforma hasta el momento, es cercano a los hermanos Arias.
Tampoco ayudó el anuncio del canciller René Castro la semana pasada sobre que el país debería evaluar el pacifismo y la posibilidad de crear una fuerza armada para defender el territorio nacional.
La presidenta Laura Chinchilla habló de crear un impuesto para la defensa nacional, que estaría incluido en esta reforma fiscal.